Buenos días, tengo un millón de amigos

14. May, 2013 - - Artículos Profesionales, Branding, Estrategia y marketing

Buenos días, tengo un millón de amigos

Estimada empresa del nuevo milenio, trabajo en el almacén, soy uno más. Hasta ahora tenía un teléfono y un puñado de amigos pero ahora tengo Facebook y mil amigos. ¿Sigo siendo ahora el mismo? ¿negociamos mi cartera de clientes?

SEMM-Employers Media Management ¿y que es esto? Ni idea. Es un nuevo puesto en la empresa que me acabo de inventar. Y si ya está inventado que quieren que les diga, en la Wikipedia no hacen referencia… Los SEMM van a ser los nuevos social media encargados de gestionar las redes sociales personales de los empleados o de incidir en estos para capitalizar conjuntamente acciones sobre sus grupos de amigos en la red social. Remunerado. Sin remunerar. ¿Cómo se va a valorar la tenencia de tantos clientes-amigos?…

Hasta hace poco, las empresas veían en su empleado un consumidor directo y como mucho, con capacidad para prescribir el producto entre unos pocos familiares y amigos. La relación entre empresa-empleado era simbiótica, te ofrezco un producto que conoces a un precio rebajado al descontar gastos de comercialización y todos ganamos. Mas vale lo malo conocido que lo bueno por conocer y encima a mejor precio. La oferta de la empresa en un entorno poco saturado, siempre era persé y como mínimo, la primera opción a valorar. Asistíamos al empleado-desenchufado.

Actualmente el empleado como ciudadano vive en un entorno saturado donde la oferta de la propia empresa ya no tiene esa capacidad de competir para decantar una venta con la facilidad que lo hacia antaño. Ni puede competir con las ofertas 2X1 del Carrefour, ni con la garantía de cortes ingleses y similares, ni su promesa es tan halagadora como la de tantas princesas del lineal. Un ciudadano en un entorno hiperconectado. Un empleado-enchufado.Un temible empleado informado que no consume ni prescribe los productos de su empresa sin antes compararlos con el mercado.

Esta situación ha creado dos tipologías de empresas en relación con sus empleados. Unas que se mantienen erre que erre bombardeando a sus empleados con publicidad al igual que harían con un comprador no perteneciente a la empresa intentando que compre y compre, llegando a la saturación publicitaria del mismo, llegando al cansino absurdo de la obligatoriedad. De tal modo que lejos de convertirse en un prescriptor de su empresa y sus productos reconociéndose como parte del proceso de venta, el empleado se siente desplazado, hasta utilizado y se cierra en banda colgando en la televisión de su trabajo el cartel de publicidad “no gracias” y cambiando de canal automáticamente.

Otras empresas, dándose cuenta de este “rechazo publicitario”, están o deberían ya de estar en proceso de comprometer a su empleado en el proceso comercial y de defensa del EBITDA, descubriendo en su empleado a un aliado capaz, comprometido, un prescriptor emocional; al mejor de los vendedores, porque cada empleado tiene la máxima credibilidad ante su red social, antes sus amigos, para prescribir positivamente o negativamente un producto o simplemente ni hacerlo.

Si le digo a mis amigos de Facebook que un producto de mi empresa tiene muchos problemas y que es infinitamente mejor el de la competencia, ¿qué creen que comprarán mis amigos? ¿qué creen que dirán mis amigos a sus amigos y estos a los amigos de los amigos? ¿ustedes mienten a sus amigos? Evidentemente tampoco he descubierto nada y yo solo tengo 200 amigos en Facebook. Pero mi hija ya tiene 1.500 amigos así que cuando pase al mundo laboral en unos pocos años tendrá supongo unos…¿2.000?…¿3.000?…¿10.000?

Imaginen en un futuro cercano, mañana por ejemplo, un empleado con poder de prescripción de venta sobre su muro personal de Facebook, Tuenti, Linkedin… de 1.000 amigos. Calculemos que en ese futuro una empresa tiene 10.000 empleados “enchufados” y multiplíquenlo por esos posibles 1.000 amigos de Facebook….10.000.000… Si, ya sé, me dirán que si hay repetidos, que si esto o si lo otro, pero el numerito es en principio interesante…muy interesante e “in crescendo”… esto “les pone” o “les acojona”. Les iba a multiplicar 10.000 amigos por 10.000 empleados pero me daba una cifra de 100.000.000 y no creo que tengan la tila empresarial a mano.

Bien unas reflexiones para no alargarme:
1. ¿Empleados advocates? ¿significa que los empleados van a dominar la venta y la no venta de productos con su capacidad de prescribir sobre grandes masas de amigos?
2. ¿Empleados advocates? ¿significa que unidos tendrán capacidad para derribar muros de la prehistoria empresarial?
3. ¿Significa que tendrán capacidad para devolver el sabor dulce de la sal de los astilleros de Gdansk?
4. ¿Mi sueldo es el mismo si aporto a la empresa mi compromiso de difusión de contenidos positivos entre mis 10.000 amigos?
5. ¿Con 10.000 amigos hace falta que vaya a trabajar el lunes o me ingresan la nómina directamente?

Mas que cuidar al empleado las empresas en poco tiempo los van a tener que bañar en sales de rosas, porque posiblemente una gran parte de las ventas dependerán de olor a rosas que estos desprendan durante el tiempo que pertenezcan a la empresa y cuando por los motivos que sean, decidan cambiar de empresa y decidan seguir su vida, evidentemente sumando amigos en el face.

¿“Les pone” o “les acojona”?

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